Argentina·San Juan

Valle de la Luna

Después de recorrer el Parque Nacional Talampaya y almorzar allí, la combi nos llevó al Parque Provincial Ischigualasto -mejor conocido como el Valle de la Luna-.

Están situados muy cerca, sólo unos 60 km los separan… por eso la organización de las empresas de viajes de recorrer ambos lugares en un mismo día (siempre arrancando bien temprano). Lo ideal hubiera sido dedicarle un día a cada Parque, y hacer todas las excursiones posibles, pero bueno, yo fui con abuela en grupo de jubilados. No podía pedir más.

El Valle de la Luna no podría llamarse de otra manera. Así como Talampaya nos hace suponer que estamos en el planeta rojo, y se lo asocia a Marte, Ischigualasto es realmente como estar en la luna. Por sus colores, por su paisaje, por las formas de sus piedras, por los minerales presentes… es muy lindo el contraste entre un parque y otro, a pesar de la corta distancia entre ellos!

A diferencia de Talampaya, acá uno sí puede entrar con su vehículo, previo pago de la entrada correspondiente. No se puede hacer a pie, dadas las largas distancias entre los puntos más importantes, pero sí ofrecen la opción de hacerlo en bici. Muy tentadora para los deportistas.

Valle Pintado
                          Valle Pintado
Cancha de bochas
                            Cancha de bochas
La Esfinge
                                   La Esfinge

Es hermoso ver lo que ha tallado el viento. El parque se conserva muy bien, pero al ser un lugar tan abierto y sensible a las condiciones climáticas, es probable que en algunos miles de años, estas formas no existan más.

Dicen que ir las noches de luna llena, es increíble: el Parque propone circuitos nocturnos una vez al mes, y dicen que los colores se aprecian con otro brillo, debe ser mágico.

El lugar está bien cuidado, la entrada no es cara. Hay una especie de museo en el ingreso, donde explican bien cómo se formó este lugar, con ilustraciones muy claras que permiten entender su origen. En una parte del trayecto con guía, se detienen para mostrarte las capas de minerales que siglos tras siglos se fueron apilando, dando lugar a formaciones muy interesantes, y que en el medio, fosilizaron plantas.

Después, es todo hermoso! Y dan ganas de volver a ir.

Lo que sí sentí al volver es todo el cansancio junto, después de haber arrancado a las 4.30 am, y volver al hotel a las 9 de la noche. Si yo no daba más, no me quiero imaginar el resto del grupo! 🙂

– Abril 2012 –

El hongo
                         El hongo
El submarino
                                  El submarino
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s