Australia·Viajes

Sydney: día 41

Lunes 06/06/16:

¡Al fin paró de llover!

Tengo que ir al supermercado y me da fiaca. Pienso en ir a correr y me da fiaca. La heladera está casi vacía y estoy cansada de estar encerrada en el departamento, pero no logro juntar fuerzas para arrancar.

Pongo ropa a lavar, hablo un rato con mis viejos, almuerzo. Hoy me toca trabajar a las seis de la tarde de nuevo. Creo que eso me tiene mal, estoy trabajando muy tarde y no estoy aprovechando las horas del día. No puedo cenar en el departamento, me acuesto a cualquier hora…

La verdad que la tarde en el trabajo se me pasa muy rápido porque charlo mucho con una de las chicas chilenas, Trini, que trabaja conmigo de runner de bebidas. La otra chilena renunció, así que cada vez somos menos.

Como es lunes, no anda mucha gente en el restaurante… pero igual me hacen quedar hasta tarde igual. La verdad que a veces me dan ganas de renunciar. No hay gente casi y somos un montón dando vueltas. Encima ahora nos enteramos que todos podemos acceder a la comida con un 50% de descuento. Lo venden como una buena noticia pero… ¿y las sobras? ¿Qué pasa con la comida que antes sobraba y podíamos comer?

Le pregunto a varios y todos me dicen que eso ya no correría más… Si vieran la comida que se tira en este lugar, la cantidad de platos que la gente deja…

Son las 11 cuando no me aguanto más el hambre y tras mucho meditarlo, decido comprarme un pancho. Lo pienso 10 veces antes de pedirlo porque me parece una guachada que me hagan pagar por la comida en este lugar. Pero tengo hambre.

Se lo pido a uno de los mozos del restaurante y me dice que “antes tenés que preguntarle al manager“. ¿Qué, le tengo que pedir permiso? Ya casi es el colmo.

Pero menos mal.

Cuando me acerco al manager y le pregunto, me dice:

-¿No vas a comer de las sobras?
-¿No era que no se podía?
-No, ¿quién te dijo eso? Quedaron un montón de milanesas.

Imagínense mi cara de felicidad cuando dijo MILANESAS.
(está bien, no dijo milanesas, dijo schnitzels, pero es lo mismo, jaja)

Esa noche cené otra vez en el restaurante un plato enorme con una milanesa con cebollitas, puré, como unos fideos de papa, fue la gloria. Llegué a casa con la panza llena y con este frío que está haciendo, la comida me hace muy feliz.

Como noticia del día, es que hoy mandaron el cronograma de trabajo para esta semana… y me toca trabajar en un lugar nuevo. Viernes, sábado y domingo voy a estar en un stand que el restaurante tiene en la calle. Es un puesto que pusieron enfrente a la Opera House, como una gran carpa digamos, donde venden panchos y papas fritas. Un embole. Presiento que me voy a cagar de frío.

Y mientras tanto la gente que no sale de trabajar a las 12 de la noche como yo, puede ver una película en el bar que está al lado de mi restaurante. Ah, y que también es de los mismos dueños.

Miren lo que es este lugar… yo también quiero ver una película ahí.
Pero no puedo, porque trabajo AL LADO.

Ya voy a renunciar un día y me voy a ir todos los días a ver películas ahí, jajaja.

IMG20160606175438

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s