Australia·Viajes

Sydney: día 42

Martes 07/06/16:

A las 10 de la mañana estoy de vuelta en la cervecería. Hoy tenemos una pequeña inducción acerca de la empresa.

IMG20160607095859
Un puesto de flores
IMG20160607095907
Yendo a la cervecería

Como ya les contaba, los dueños de la cervecería también son dueños del bar de al lado, y del restaurante a la vuelta, y de la cantina arriba… y de varios restaurantes por la ciudad y de varios cafés. Y de una fábrica de cerveza artesanal. Y de una empresa de catering y eventos. Es un grupo inversor millonario. La señora que nos da la charla tiene poca energía y lee las diapositivas una por una, nos cuenta datos como que el grupo vendió 80 mil panchos o produjo 5 millones de litros de cerveza (no me acuerdo los números eh, jaja, los estoy inventando).

Nos estamos quedando dormidas con Trini. La señora nos separa en grupos y nos hace pensar ejemplos que representen los valores de la empresa: honestidad, trabajo en equipo, productos de calidad, innovación… demasiado para ser las 11 de la mañana.

Lo bueno es que cuando termina esta charla, nos enteramos que por haber asistido nos pagarán.

A las 12 juega Argentina contra Chile por la copa América. Me había olvidado. Desde que estoy acá no sigo partidos ni torneos ni horarios. Ya casi ni estoy leyendo el diario. Trini me dice que se va a ir a un bar a verlo con sus amigos chilenos. “¿No les molestará que vaya una argentina a ver el partido con ellos?” le pregunto, y nos reímos.

Llegamos al bar cuando están los jugadores cantando el himno.
Para mi sorpresa, veo mayoría de camisetas rojas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Está lleno de chilenos y los pocos argentinos que hay están desparramados por todo el bar. Nos pedimos una cerveza con Trini, me presenta algunos amigos y a su compañera de piso.

El primer tiempo es un embole.
Para el segundo tiempo ya me fui arriba con otra chica, nos sentamos en un sillón y charlamos más de lo que vemos el partido.

Y de repente, gol de Argentina. No estaba mirando el televisor.

Todos putean y silban, y yo sonrío.

Al ratito, otro gol de Argentina. La misma jugada, el mismo palo. No puedo evitar reírme. Alguno me habrá querido comer cruda. Los festejos se ven tapados por los gritos de los chilenos y por sus canciones, del estilo “ar-gen-tinos ma-ri-cones“. ¡Tienen menos onda para inventar puteadas!

Llega al final el descuento de Chile y el partido termina 2-1. Estuvo divertido verlo en un bar, pero me hubiera gustado verlo con mis amigos.

Salgo de bar y me voy a casa, almuerzo rápido, me baño y me tengo que ir a trabajar.

Hace frío y tengo sueño… como no dormí siesta hoy va a estar difícil. Me tomo el colectivo para ir para allá por primera vez. Cuando llego al restaurante, veo que hay una nueva chica haciendo el trial. Y yo que no puedo con mi carácter, trato de explicarle todo lo que más puedo, para que se sienta cómoda. Igual está muy canchera con todo, pero tiene 20 años, es muy chiquita para mí, jaja.

La tarde transcurre con normalidad hasta que dos señoras me piden “gin and tonic“. Yo suelo tomarlo, pero no sé cómo se hace. Obvio que me imagino que lleva gin y agua tónica, pero ni idea las proporciones, en qué vaso se sirve, nada. La manager me pregunta qué gin quieren las señoras. Yo ni idea que tenemos varias etiquetas de gin. Me pregunta también si quieren lima o hielo, y qué tamaño de vaso. ¡Qué se yo! Pobres mujeres, fui y vine 3 veces a hacerles preguntas para hacer dos tragos de mierda.

Salvo media hora de locos donde nos quedamos sin vasos ni platos limpios, estuvo bastante bien. Es terrible como nos estresamos todas cuando vemos que no hay cubiertos limpios, que nos quedamos sin copas, que la máquina no da abasto lavando y que la cocina no nos entrega los platos limpios. Creo que estuvimos lavando y secando como unas desquiciadas durante un rato hasta que todo se tranquilizó, y cerca de las 20 la manager me manda a casa.

Mejor, no me siento muy bien. Me vendría bien dormirme temprano hoy.

Como hoy recibí mi paga semanal, me voy al banco a depositar la plata. No quiero tener la plata conmigo, y además, acá se paga todo con tarjeta de débito. Y ya que estamos, me desvío y del banco me voy al supermercado.

Amo ir al supermercado. Pero venir a este supermercado es la gloria.

El otro día me enteré que tenemos una sucursal de Coles a cinco cuadras del departamento, Coles es un poco más caro que Aldi, pero tiene mejores productos, es mucho más grande más variedad de cosas… y obviamente más cosas en las que tentarse.

Esa noche compro muffins, croissants, chocolates, frutos secos… aparte de las cosas importantes que había ido a buscar (pan y leche, jaja).

Cuando llego al departamento, los chicos me habían guardado una porción de tortilla de papas hecha por Alba. ¡Así que hasta zafé de cocinar!

IMG20160607233516
Así termina mi noche 🙂

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s