Tailandia·Viajes

Tailandia / día 3

Jueves 03/11/16
Día 191

Después del día intenso de ayer, nos levantamos muy tarde hoy. Ayer nos recorrimos una gran parte de la ciudad e hicimos de todo, así que nos permitimos dormir un poco más.

Los próximos días estaremos en el norte de Tailandia, y ayer nos enteramos que en la zona de montaña puede que baje bastante la temperatura en esta época… y A. no se trajo ni un abrigo. Así que nos pasamos la mañana buscando un abrigo para ella, un “jersey” como le dice. Pero en Khaosan road no hay muchos negocios de ropa linda, sino que venden copias de las marcas deportivas, ropa de bastante mala calidad… no vimos nada que nos gustara. Así que se irá sin campera para el norte, ¡esperemos que no haga mucho frío!

Después de tanto caminar y escuchar a no menos de 50 señoras ofrecernos sus servicios en estos dos días, A. sucumbe a la tentación y decide hacerse una sesión de masaje tailandés. Es barato y a ella le gusta… vino a Tailandia con la idea de hacerse muchos, pero a mí lamentablemente los masajes no me llaman la atención, no sé, no los disfruto, no me hacen sentir mejor, jaja. Así que sólo me hago masajes en los pies, 30 minutos por 150 bahts (unos 6 dólares). Como para hacerme algo y poder contarlo acá, ¿no? Además con lo que cuesta…

img20161103112839
Sesión de masaje tailandés en los pies

Tenemos que tomarnos un avión a la tarde, así que tampoco es que tenemos tooooda la mañana… pero los masajes los hacemos igual. La chica de la foto me da vuelta los dedos de los pies, me pone una crema al empezar, otra durante y una distinta al final… también me masajea las piernas y las rodillas, presionando fuerte los músculos. Me hace hasta doler un poco.

Después que termina mi media hora, la espero a A. sentada en un sillón. Como ya les dije, tenemos que tomarnos un avión en tres horas, y hay que volver al hostel a buscar nuestro equipaje. Pero los minutos pasan y A. no sale, sigue adentro del local… cuando ya estoy por entrar a ver si le falta mucho (la impaciencia me tiene mal), la veo salir. Y veo su cara, veo que se está conteniendo las ganas de reírse y al salir a la calle explota en carcajadas.

Parece que el thai massage no es para cualquiera, y lejos de ser un experiencia de relajación, a A. le doblaron las piernas, estirándoselas lo más posible, al punto que le sonaban todos los huesos. Terminó saliendo con el cuerpo más dolorido que como entró. Me cuenta que se le subía encima la masajista, para ayudarla a flexionar sus piernas. ¡Menos mal que no me hice yo!

Así que bueno, corrimos al hostel (al pedo hacerse masajes para relajarse), sacamos las valijas de la recepción y nos tomamos un taxi al aeropuerto: Chiang Mai nos espera.

Ya había leído cuánto más o menos tenía que costar el taxi que nos llevaría del aeropuerto de Chiang Mai al hostel donde nos íbamos a hospedar, uno que saqué con los puntos que se me vencían de la tarjeta de crédito. Cuando encontramos al taxista, me dice que en un auto pequeño cuesta 160 bahts, y que el grande sale un poco más. Coinciden los valores, así que lo seguimos hacia el estacionamiento para cargar todo en el auto. Cuando estamos llegando, ¡vemos que es una camioneta 4×4 con asientos de cuero! Le pregunto si ese es el auto que ellos llaman “pequeño” y asiente. Así que terminamos sin querer en un auto de lujo.

El taxista es un chico joven, maneja bien y todo, pero no encuentra el hostel. Será que está dentro de la “ciudad vieja”, donde hay mil callecitas y pasajes donde los carteles de las calles son tan pequeños que no se ven, y donde encima es difícil entrar y salir con los autos. Además de que hay partes de una antigua muralla rodeando esta parte de la ciudad, es bastante complicado doblar o cambiarse de mano… aunque después de un rato dando vueltas, llegamos. El hotel estaba bien, un poquito viejo, pero limpio y toda la reserva estaba en orden. Gracias Banco Galicia.

El encargado del hostel es un hombre neozelandés que se vino a vivir a Chiang Mai hace diez años, enamorado de este lugar. Revisamos que la reserva estuviera todo en orden (no tuve que pagar ningún extra) y luego de dejar las valijas, nos fuimos a conocer la ciudad. Y a comer algo, son casi las 20.

Nos habían dicho que había un mercado nocturno cerca de ahí. Fuimos caminando, habrá sido media hora. En el camino notamos que hay mucha gente en las calles, que es una ciudad muy animada, con muchos negocios… todo se percibe muy alegre e iluminado. La verdad que por acá no se siente que acaba de fallecer el rey.

En las cuadras alrededor del mercado, encontramos todos los puestos de una feria donde se vende desde ropa hasta regalos, cosas lindas y cosas feas. Mucha gente amontonada en la vereda comprando cosas, y se empieza a sentir el calor humano… y la transpiración. Hoy siento que acá hace más calor que en Bangkok. Me doy un gusto y me compro un pantalón de esos anchos (medio hippie, mis amigas no van a creer cuando me vean con eso) y un vestido. La verdad que son cuadras y cuadras llenas de gente, y ya no soportamos el calor, así que terminamos entrando en un patio de comidas donde hay de todo: hamburguesas, pizzas, comida japonesa, mexicana y obvio, tailandesa. Un lugar bien para turistas pero qué más da. Tenemos calor y hambre, jaja.

Mientras cenamos esa noche, A. me cuenta historias acerca de las navidades en su casa en Barcelona. Me dan ganas de pasar las fiestas allá. Volviendo al hostel, con la panza llena y las bolsas de las compras en la mano, a A. se le antoja que quiere hacerse un masaje en los pies. Y sí, once de la noche y los locales de masajes siguen abiertos. Un hombre borracho se sienta al lado nuestro y también se hace masajes en los pies. “Qué ciudad loca” pienso, mientras aprovecho el Wi-Fi para hablar con mi familia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s